Sobre el Tiempo de Ocio

Si te preguntas, ¿por qué tanto hincapié en los hobbies? Te tengo una respuesta sencilla: es clave para tu salud mental.

Vamos a empezar desde lo básico: para tener un nivel adecuado de bienestar emocional, se necesita un balance entre diferentes áreas vitales: el área personal, el área familiar, el área laboral/ escolar, y el área social. Hoy en día, tendemos a enfocarnos más en el área laboral y/o escolar porque francamente, con esta economía no podemos costearnos no hacerlo, y no pasa nada, siempre y cuando no nos olvidemos de lo más importante: nosotros.

Ahora, quiero aclarar algo, cuando digo “nosotros” me refiero a cada quien como persona, pero también a las personas y cosas que son importantes para cada uno, y será diferente para cada quien, pero lo que no cambia es la influencia que tienen en nuestras vidas.

Me quiero concentrar específicamente en el tiempo de ocio, porque creo que es más fácil entender la importancia de las relaciones tanto familiares como sociales, que son nuestra red de apoyo, sin requerir que nos lo expliquen a fondo (que si quieren, se los platico), ¿pero los pasatiempos?, esos no los consideramos tan relevantes, y es lo primero que eliminamos de la lista de prioridades para hacer tiempo para otras cosas.

Empecemos por definir el ocio. Es, en esencia, la manera en que utilizamos el tiempo libre, siendo éste el tiempo que no le dedicamos a obligaciones como el trabajo o los quehaceres del hogar. Conocemos el dicho “el ocio es la madre de todos los vicios”, pero realmente, dependiendo de cómo lo uses, puede ser provechoso, sin llegar a volverse una obligación más. Tener un hobbie o pasatiempo es parte del ocio, es una actividad en particular que te gusta hacer en tu tiempo libre, por ejemplo: ver películas, hacer jardinería, cocinar, etc.

Y bueno, ¿cómo hago mi ocio provechoso? Haciendo actividades que den algún resultado, por ejemplo, aprender a tocar un instrumento musical genera estructuras mentales y ayuda con la regeneración de las neuronas, de la misma forma que aprender un idioma, además de generar una catarsis emocional que reduce sentimientos como ansiedad y enojo. Si te gusta hornear, puedes hacer postres para tu familia o amigos, que seguramente agradecerán que te encargues de llevar cupcakes a la siguiente reunión. Si te gusta hacer jardinería, puedes plantar verduras, o plantas aromáticas para cuando te hagas de comer no tengas que gastar en esos ingredientes. Si te gusta jugar juegos de mesa, juégalos que promueven las relaciones sociales y/o familiares, según tus compañeros de juego, y también te obligan a trabajar tu pensamiento analítico. Un ejemplo de ocio no provechoso sería tomar una siesta de tres horas, o echarte a ver la tercer temporada de Friends por quinta vez en Netflix. ¿Que de vez en cuando se antoja? Claro, y lo puedes hacer, pero lo recomendable es que no sea tu modus operandi.

Quiero tocar otro punto que me parece importante. Creo que es acertado decir que la mayoría de nosotros hemos escuchado alguna versión de la frase: haz lo que amas y no trabajarás ni un día de tu vida. Siendo honesta, por mucho tiempo yo pensé que literalmente se refería a volver tu hobbie tu trabajo, es decir, si te gusta la música pues vuélvete músico; si te gusta el cine, vuélvete cineasta, o algo similar. Hoy, después de años de estudio y de experiencia laboral, les puedo decir que no es el caso… O al menos, no exactamente. Explico:

Un hobbie, por definición y como ya vimos, es una actividad que te resulta placentera, y te ayuda a distraerte del estrés del día a día. Si lo volvemos nuestro trabajo, lo más probable es que a) deje de resultar placentera, y b) ayude a generar el estrés del día a día. ¿Cómo resolvemos esto?, si tampoco se trata de que el trabajo sea aburrido ni que sea algo que no nos guste. Lo que sí podemos hacer es tratar de incorporarlo en algún aspecto a nuestro quehacer laboral, y aunque es verdad que algunos ámbitos de trabajo son más flexibles que otros en este sentido, con un poquito de esfuerzo algo se puede hacer, aunque sea comprar una pluma especial que no sea la BIC de la cajita de 12, si eso es lo que te gusta.

Un ejemplo, a mí, como he mencionado en otras ocasiones, me gusta principalmente la lectura, la música y el cine, y los incorporo a mis sesiones de consulta, obviamente en base a los gustos y posibilidades de tiempo del paciente, pero sabiendo que el arte en general tiene usos terapéuticos, siempre hay una manera de aplicarlo para la problemática presentada. A lo mejor es una película que ayuda a que el paciente identifique algo que no había podido ver, tal vez es escribir una canción y tocarla, aunque no sea buena, tal vez es leer un capítulo o dos de un libro y hacer un breve resumen para mejorar la capacidad analítica, todo depende, pero lo que sí es seguro, es que cuando nosotros estamos entretenidos con nuestro trabajo, cuando nos emociona y nos motiva, obtenemos mejores resultados que cuando nos resulta aburrido y tedioso.

Ya sabiendo esto, ojalá puedan apartar 10 minutos de su día para darse un gusto, lo que ustedes quieran y deseen, como recompensa por un día más que trabajaron, que estudiaron, que limpiaron la casa, o se lavaron los dientes, por que estoy confiada en que va a mejorarles el día, y como psicóloga y como ser humano, es lo que les deseo a todos.

2 comentarios sobre “Sobre el Tiempo de Ocio

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